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Raices históricas
Al final de la segunda guerra mundial, un grupo de personas
relacionadas con la Resistencia antinazi francesa crearon
una escuela de vela basada en el voluntariado. El objetivo principal era proporcionar a la juventud una alternativa a
de vacaciones formativas y asequibles. La base inicial
de la escuela se situó en unas pequeñas islas
deshabitadas de la costa sur de Bretaña: El archipiélago
de Glenans. Desde entonces, la Escuela de Glenans
ha ido creciendo hasta tener numerosas bases en las costas
de Francia e Irlanda. Unos españoles la conocieron
en los años sesenta y quedaron tan entusiasmados
que decidieron traer la idea a España.
Nacimiento del CINA
El Centro Internacional de Navegación de Arousa (CINA)
nacia en el verano de 1968. Nacía del entusiasmo
por la navegación a vela de un grupo de españoles
y franceses, con una metas y principios aún hoy poco
habituales: Crear una asociación independiente regida
por los propios monitores y alumnos que fuera capaz de formar
buenos navegantes a vela en aquellos sectores que no tuvieran
acceso a los Clubs Náuticos y la posesión de un barco.
¿Quién nos ha ayudado a
montar esto?
Los pescadores y el pueblo entero de la Isla
de Arousa colaboraron en nuestro nacimiento con desinterés
y cariño. Son nuestros amigos, muchas veces son tambien quienes nos sacan de los
peores apuros. Posteriormente, el Ayuntamiento de Boiro nos
cedió desinteresadamente los terrenos en los que está
nuestra base de cursos de crucero y vela ligera. En Madrid la Comunidad
de Madrid y el Canal de Isabel II nos permiten la práctica
de la vela en el Pantano de Valmayor.
¿Cómo funcionamos?
El CINA nació, ha crecido y sigue viviendo sin fin
lucrativo. Todos, Junta Directiva, Monitores, Materialistas
y Alumnos, trabajamos desinteresadamente para realizar el
objetivo de la escuela: Facilitar el aprendizaje y la práctica
de la navegación a vela a quien quiera hacerlo sin
discriminación de ninguna clase.
Aquí venimos a navegar, y
eso es, a veces, duro, como dura
es la vida en la mar. Aprendemos a navegar con cualquier
tiempo: lluvia, vientos fuertes, niebla, calma chicha, y lo
que es aún más importante, aprendemos a evitar
los riesgos innecesarios manejando las previsiones meterológicas
o los datos que dispongamos a bordo. Todos hacemos todos
los trabajos necesarios para el funcionamiento del curso.
Un grupo de Monitores, un Ama de Casa, un Materialista, un Jefe de Curso y un Jefe de Base, miembros del CINA que están allí
por auténtica afición, harán lo posible
por conseguir que el curso funcione y todos aprendan a amar
la navegación a vela y el mar.
Al final, los alumnos autoevalúan (con la colaboración
de los monitores) su aprovechamiento del curso, en lo que
llamamos la "apreciación" final, que decide
quienes pueden pasar al siguiente nivel.
¿De donde salen los monitores?
Todos los monitores han sido previamente alumnos. En las apreciaciones de fin
de curso, los Monitores y el Jefe de Curso proponen a los
alumnos más destacados la participación en el
curso de preparación de monitores. ¿Que significa
destacar en un curso? Desde luego tienen que demostrar habilidad en el manejo de los barcos, pero también
capacidades didácticas, habilidades sociales y sobre todo, la disposición
de colaborar y de mantener viva la dinámica que nos
mantiene en funcionamiento.
Vida cotidiana durante un curso (Galicia).
Un día típico de un curso CINA comienza con
el desayuno colectivo preparado por la bordée que se
ha levantado un rato antes. A continuación comienza
la topó dada por el Jefe de Curso. Mientras
tanto un monitor prepara las tripulaciones. Una vez
acabada la topó, el Jefe de Curso anuncia las tripulaciones
con sus correspondientes Jefes de Bordo y barcos asignados.
Cada tripulación recoge entonces todo el utillaje necesario
para navegar y preparar su barco.
La navegación transcurre a lo largo del día
con su correspondiente parada para comer (en N II, N III y N IV se come a bordo) hasta el caer de la tarde. Llegado el momento
que indique el Jefe de Curso, los barcos vuelven a su base
(En N III y N IV al puerto que le corresponda), se recogen y cada
cual hace lo que le parece hasta la cena (en general ducharse).
Una vez acabada la cena, solemos salir a tomar unas copas
a algún pueblo de la zona. Este trasunto se alarga
hasta donde aguante el cuerpo, porque al día siguiente
el curso sigue y hay que levantarse pronto para aprovecharlo.
Vida cotidiana durante un curso (Valmayor).
Un día de curso comienza con una breve clase teórica (topó) en la que se explica que es lo que se va a practicar ese día y cual es el plan a lo largo de la jornada.
Una vez acabada la topó se forman las tripulaciones, se aparejan los barcos y se comienza a navegar.
Para comer se hace una parada de menos de una hora.
Antes de la puesta de sol se recogen los barcos y sus pertrechos.
Luego solemos reunirnos en Valdemorillo para picar algo y comentar el día.
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